I can't anymore, just can't

domingo, 20 de octubre de 2013

Esas dos últimas personas.

Por qué. Por qué si soy perfecta. Si tú mismo lo pensaste y me lo dijiste en el idioma que tú y yo logramos desenvolver aquel día mientras moríamos por entrar y no entrar, pero por besar nuestros pensamientos y meter cada partícula propia en el cuerpo de la persona que deseaba hacer lo mismo. Por qué es que pronunciaste palabras que no ibas a cumplir, por qué me prometiste cosas que no podías cumplir. Por qué me hiciste prometer algo que no ibas a cumplir. Por qué es que te fue tan fácil irte, por qué te fuiste y volviste. Por qué has vuelto. Me gustaría que no hubieras vuelto. Traga la tierra amarga que vomité cuando me dejaste. A ver, pregúntale a él qué es lo que está sintiendo después de que yo lloré sobre él. Pregúntale si mis labios sabieron a lo mismo que tú conoces. Dime si te arrepientes haberme abandonado, haberme rechazado, haberme deseado. Dime si sientes algo de culpabilidad corriendo por la espina dorsal que te sostiene. Si duele ver cómo es que él llora porque yo lloraba por ti. Lo peor es que a pesar de que has vuelto, te extraño tanto como si nunca hubieras venido en primer lugar. Y te odio con unas ganas irreparables. Te odio, te odio, te odio. Pero tantas semanas, y tantos años, él amándome, y yo escribiendo. Esto es de a cinco. Él y él por mí; y yo por ti y por ti.


No hay comentarios: