A veces me siento mínima. A veces mi felicidad efímera, no es nada más que eso. A veces siento llorar muy en lo profundo de mi sonrisa, y a veces siento que debo sonreír a pesar de mis dolencias. Me siento mal, (eso es a veces). Siempre estoy bien, (pero bien tiene sus excepciones). Me siento imperfecta al lado de mi yo perfecta. Y es que cuando observo con el dolor de mi alma, veo que ellas sí son perfectas, mientras que yo no soy más que simple y llana basura. Si mi autoestima me lo permite, observo con la alegría de mi alma, y es ahí cuando olvido que a veces soy una persona triste; triste, pero triste en todo sentido. Me gustaría que estuvieran al lado mío en cada momento de este llanto, y es que veo sus rostros y siento en mis moribundos órganos, comprensión en un estado natural bastante potente. Solo me queda escribir, y escribir desde el alma. Escribir desde el dolor que me hace estar viva y llorar para tener qué escribir cuando nada de esto recuerde el sentido verdadero de lo que es estar viva.
You say white, I say BLACK. . . "[...]pero estoy bien como estoy, me gusta como soy y todo lo que tengo y no tengo, porque eso es justamente lo que me hace ser como soy; pero... me afecta de todas maneras"
I can't anymore, just can't
SIEMPRE HAY UNA SALIDA
miércoles, 20 de noviembre de 2013
sábado, 26 de octubre de 2013
El sabor de tus labios
Me flechó aquella extrañeza que emanabas con palabras y
mentiras, esas que pronuncias todo el tiempo esperando que oídos de féminas
presentes las reciban y correspondan aquel vago amor falso que prometes con tu
falso, falso querer. Me gustaría escribir versos bonitos sobre los labios que
se unieron bajo ese humo encervezado de aquel día dentro del margen de error de escribe y borra, escribe y borra; cien
veces la misma historia. Me gustaría vaporizar las ventanas que has olvidado
dejar abiertas, llenar tus cuartos de penas como haces que estas se adentren en
mi cuerpo; eliminar las angustias que ella te dejó y darte las mías, para que
aprendas de una vez por todas a no enamorar si no estás dispuesto a llorar por
ese amor.
domingo, 20 de octubre de 2013
Esas dos últimas personas.
Por qué. Por qué si soy perfecta. Si tú mismo lo pensaste y me lo dijiste en el idioma que tú y yo logramos desenvolver aquel día mientras moríamos por entrar y no entrar, pero por besar nuestros pensamientos y meter cada partícula propia en el cuerpo de la persona que deseaba hacer lo mismo. Por qué es que pronunciaste palabras que no ibas a cumplir, por qué me prometiste cosas que no podías cumplir. Por qué me hiciste prometer algo que no ibas a cumplir. Por qué es que te fue tan fácil irte, por qué te fuiste y volviste. Por qué has vuelto. Me gustaría que no hubieras vuelto. Traga la tierra amarga que vomité cuando me dejaste. A ver, pregúntale a él qué es lo que está sintiendo después de que yo lloré sobre él. Pregúntale si mis labios sabieron a lo mismo que tú conoces. Dime si te arrepientes haberme abandonado, haberme rechazado, haberme deseado. Dime si sientes algo de culpabilidad corriendo por la espina dorsal que te sostiene. Si duele ver cómo es que él llora porque yo lloraba por ti. Lo peor es que a pesar de que has vuelto, te extraño tanto como si nunca hubieras venido en primer lugar. Y te odio con unas ganas irreparables. Te odio, te odio, te odio. Pero tantas semanas, y tantos años, él amándome, y yo escribiendo. Esto es de a cinco. Él y él por mí; y yo por ti y por ti.
jueves, 17 de octubre de 2013
Hola de nuevo
No voy ni a llorar ni a dejar de bailar o cantar por ti. Por ti salto, y sin ti, también. Sin ti las cosas podrían haber carecido de sentido, pero en un dos por tres te fuiste, dejando rastros para que yo pueda seguirte buscando; pero has desaparecido. Parece que cuando recuerdo esto suenan estrofas de aquella canción rellena en despecho y un amor que es forzado a estar oculto. Qué sería decirte que ya olvidé, ¿pero si de pronto tus impulsos te traen hacia mí? ¿Por qué el desearme no es suficiente? Él debería poner las manos al fuego. Y él debería olvidarla. Música entonada en una fiesta que emborracha con fluctuaciones de música y descontrol a todo el que quiera dejarse. Pronto viene un día en el cual me gusta sentirme querida y en el que siempre deseo. La falta de amor yace en que no sé cómo funciona esto. Ahora mismo debería estar responsabilizando las cosas, pero en cambio estoy aquí soñando tu voz en un espectro casi ya invisible; mas aún te veo. Te huelo en la distancia y tus palabras recientes me extrañan, me ponen tensa de manera que desarrollo unas ganas irreversibles de mandarte a volar junto con tu volatilidad y tus extrañezas. A pesar de todo esto, te quiero. Me gustaría poder quererte por siempre, o al menos por un buen tiempo. Has digerido cada señal que te di, y yo estropeé tus intenciones en un segundo, y en el otro ya quería remediarlo. Aún así nada de esto era motivo para desaparecer en las nubes que, en realidad, son un hogar que solo me pertenece a mí. No sé qué haces ahí. Quizás que hayas acaparado el mundo en el que yo suelo vivir, fue lo que nos unió en ciertas circunstancias. Ojalá la idiotez presente en ti se extinguiera tan fácil como es para mí soñar. Ahora me toca dejarte. Te dejo en el estante de aquel día, el que me pediste que recordara mientras delineabas con mis manos el cielo que en realidad era mi techo, y me pedías un beso, mientras yo moría de miedo, porque pasara esto.
martes, 15 de octubre de 2013
A veces los colores son infectados, y se vuelven negros, y opacos.
Necesito escribir algo. Quizás es el lugar equivocado, las circunstancias adecuadas; pero hoy quiero llorar. Quisiera poder arrancarme las venas y todo lo que venga con eso. Me gustaría poder vociferar sentimientos que ni siquiera he podido vislumbrar. Una lágrima corre por mi mejilla, y la pobre vive en una soledad tan inmensa, que, a pesar del dolor, se encuentra sola.
Cómo quisiera poder vivir. Solo respiro en un aire contaminado, gris y fuera del color. Ahora la vida aquí es distinta; más el dolor sigue siendo el mismo. Los órganos piden dejar de funcionar, pero mi cerebro parece no querer rendirse. Los anillos apretan más que mis dedos, y llegan hasta apretar mi pobre y dolida alma.
Quebrarme no debería siquiera ser opción, pero parece que es más que una costumbre. Es cultura en mi mundo sufrir sin tener motivo y reír hasta cuando mi cuerpo se siente secuestrado. Me siento en un lugar erróneo, desprendido de la protección de mi hogar. Ay, cómo quisiera ver la felicidad. Cómo quisiera que nunca tomara vacaciones. Cómo quisiera, cómo quisiera. Cómo quisiera ser feliz.
Algún día dentro de mis días de nueva felicidad
Lima, Perú
2013
Hora mediótica
A partir de
aquellos rasgos lejanos en partículas olfativas del ayer que dejaste manchado
al olvidar entregar tus palabras a mi voz. Delineo el contorno de las gotas de
lluvia que nacen a partir del dolor generado desde que olvidaste mi existencia,
y desde que preferiste la soledad del abandono. Yo te aviso cien veces el
destino comunicado a través de vasos sanguíneos, alargando el extraño sabor del
extrañarte, de saborearte en señales y preguntas ni siquiera pensadas.
Rasguñar las
paredes compuestas por mentiras inflamadas en odio y rencor puro. Infectadas en
el origen endodérmico de la inseguridad nacida entre flamantes dolores
necesarios. Creo saber qué pasó por tu mente alguna vez en estos días. Tu
ausencia es relevante a mi humor matutino. La acumulación mitocondrial me
parece semejante a las decisiones engañadas que tomaste. Aquel día, aquella
noche, bajo luna llena, mientras jurabas con tus besos un amor incontrolable,
un deseo que fue mentira, una propuesta que fue rechazada. Y aquí estamos,
esperando los impulsos neurológicos arrojados a la luz en medio de tanta
confusión. Yo te espero, tú me esperas. ¿Quién podrá vencer la doble capa de
orgullo incrustado en partículas imitadoras de aquel roto amor del que tanto
hablábamos? Tantas acciones, tantos errores. La flexibilidad del margen de
error parece estar expirando la fecha límite impuesta. Y yo sigo esperando. La insistencia de los
segundos a tu lado, y de la locura influyente de aquel genio desequilibrado,
nos rozan las manos remojadas en ganas de por fin sufrir por causa de un amor
valedero.
lunes, 14 de octubre de 2013
Pringles and Lays, y todavía te recuerdo.
Me da asco la forma en la que las cosas se desarrollan. ¿Por qué tendría que esperar yo a que pase eso? Date media vuelta si es que quieres volver. Anda, echa raíces a la vuelta del mundo, pero no aquí. Aquí no quiero que seas más bienvenido; aunque te extrañe, y aunque te quiera. Olvídate de lo que pasó, yo no soy tu fiel amor. Yo no soy nada de lo que te imaginas. Nada de aquella piel que tocaste aquel día. Evapora cada sentimiento que formaste junto a mí en aquel momento. Negras las veces en que me nombraste. Me quemo al pensar que te sigo queriendo. Ardo en odio cuando pienso que olvidaste que puedo sentir; y es que siento demasiado. Estoy hecha de pura angustia por seguir esperando que dignes retractarte. Los labios rosa mezclados en un tumor incontrolable. Rellenos en felicidad, explotando risas, llorando besos. Te extraño, en una nube color agrio, deshechando reclamos, te extraño. No quiero exigir más tus brazos. No quiero tocar otras manos esperando que sean las tuyas. Quiero parar de escuchar tu nombre acaparándose de los demás. Quiero poder nombrar personas sin miedo a pronunciarte en versos. Deseo que vuelvas si vuelves para quedarte; pero ansío la muerte de tus besos en mis recuerdos, si es que no vuelves aquí a amarme.
lunes, 16 de septiembre de 2013
Por qué no
Describir tu sonrisa se me hace tan complejo, es que puedo entenderlo tan solo cuando estás frente a mí y no necesito más que tus palabras para lograrlo. Algo en toda está situación es extraño, más yo me siento contenta, porque sientes la necesidad o el deseo de pasar tiempo conmigo. ¿Cómo te digo que te quedes? Cómo le explico a las estrellas que estoy volviendo a sentir de nuevo. Cómo freno la felicidad de que esto esté avanzando. Cómo me meto en la cabeza que esto es de amigos. Quisiera tantas cosas, tantas cosas que ojalá no hubieran sucedido antes de que yo llegara. Ojalá ella no te hubiera destrozado, ojalá ella te hubiera hecho feliz, ojalá ella te hubiera amado como tú a ella. Pienso eso porque un alma tan transparente y tan dulce como la tuya no merece brotar semillas de dolor. Así la situación hubiera dado en mi contra, creo que mereces un mundo de color y no el negro que ella te pintó. ¿Pero puedo decirte que yo estoy aquí? Al parecer tú eres el que me busca. Y aquí estoy yo respondiendo a tus señales. Quizás solo es cuestión de amistad y que yo parezco entenderte más que otras personas, y aceptarte por sobre todas las cosas. El no mirarte como algo extraño y quererte; el verte como algo especial por lo raro que tienes. Eso es el núcleo de todo, que por como eres, yo me siento libre de ser como soy. Y al parecer mis inseguridades y torpezas para ti son la clave de tu risa. Ahora me siento algo más tranquila porque no soy solo yo la que quiere la compañía de la otra persona. Tú te ofreciste, y tú me insististe. Aquí estoy yo respondiendo a tus llamadas y a tus sonrisas. Me duele algo la decisión que tomaste, aunque entienda que te vaya a ayudar en algunas formas... pero siento el poder egoísta dentro mío y te voy a querer tener los días que faltan, aquí, a mi lado. Lo que me hace sonreír es que me hiciste prometer que no perderíamos el contacto. Eso me pone feliz. Eso, aunque esto sea el principio de todo, como una amistad, esto puede brotar a un gran árbol. Y aquí estaré yo siendo como soy, porque al parecer eso es lo que hizo esta conexión, y siento que podría enamorarme de ti.
martes, 10 de septiembre de 2013
♥
Ella no lo merecía, y él se dio cuenta. Él lloró mucho, pero logró al poco tiempo reponerse. Esa otra ella lo esperaba en el lugar de siempre, con la misma sonrisa de siempre. Tomó algo de tiempo que él se diera de nuevo cuenta... esta vez de otra nueva cosa se dio cuenta. Él se había enamorado, sí, y ella le había hecho mucho daño. Pero la nueva ella le enseñó la pureza en palabras y lo besó con miradas y por fin él logró darse cuenta. Ella lo había enamorado, y lo había querido con lealtad y sinceridad al enseñarle un nuevo camino. Él se enamoró de ella y ella lo amó por siempre.
domingo, 1 de septiembre de 2013
Arráncame los ojos para no poder llorar.
Podría decir que no sé qué escribir. Y eso es complicado, porque dentro mío revolotean miles de sentimientos que no lograr aflorar. Mi alma llora, si es que algo puedo decir. Al parecer todo estaba bien, aunque piense ahora que jamás lo estará. Quiero decir que siempre tendré esto y jamás podré librarme del dolor de ser como soy, con esta enfermedad. Las lágrimas recorren la piel que días antes había sido glorificada. ¿Por qué es que esto sucede? Los demonios quieren devorar cada bostezo que ella entrega. Se aprovechan de cada segundo de distracción y te odian con sus palabras y el tono de su voz. ¿Cómo es que llegamos aquí? ¿Es lo que me dijo? ¿Es lo que conversamos? Justo hoy día todo el mundo quiere hablar... hablar de estas cosas me brinda oscuridad, y la oscuridad yo la mantengo escondida en un ataúd cien metros bajo tierra y bajo candado. Quisiera no poder decirte que tus palabras son la llave y el ascensor hacia esa tumba. Pero lo son, pero no puedo estar viviendo y rezagándome en no volver a hablar de eso.
....
"Pero aún así si me arrancaras los ojos, seguiría llorando."
....
"Pero aún así si me arrancaras los ojos, seguiría llorando."
martes, 27 de agosto de 2013
Duele, y duele mucho.
Cuánto te extraño, cuánto, cuánto, cuánto te extraño. Ser de mayor edad, tan maravillosa, tan hermosa, tan ausente en estos momentos. Cuánto te extraño, abuelita. El sábado es tu cumpleaños, y aquí, te extrañamos tanto que hasta duele respirar. Nos duele el momento en que nos dejaste, nos urge recordarte, felicitarte y agradecerte por haber nacido y haber sido parte de nuestras vidas. Ese amor que de tus ojos brillaban, ese dulce cantar de mujer emocionada. Cada vez que venías, cada vez que íbamos, te amo tanto y eso jamás irá a cambiar. Tantas cosas que me faltaban ofrecerte, aunque te lo di todo; al menos eso quise... Espero que hayas podido entender cuánto había podido comenzar a amarte, desde que me conociste y desde que te reconocí. Tenía tantos planes, tantas aventuras por regalarte. ¡Te faltaban años por vivir! Pero moriste como quisiste: sin estorbar a nadie, ni preocupar a nadie. Te fuiste como tú deseabas, de una forma digna y de una manera feliz, pero a mí todavía me hacías falta. Me tocaban vivir muchos años más a tu lado. Quería ofrecerte tantas, tantas cosas que en el momento no podía darte. Pero te di todo mi amor, y tú me hiciste sentir la nieta más querida del mundo. No sabes CUÁNTO te extrañamos. Te recuerdo cada día, cada minuto de mis días. Esto debería ser armonioso, pero hay tumultos que se van armando porque nos haces falta. Porque queremos darle honor al día que naciste, sintiendo tus aromas aunque tú los hayas ya trasladado a mejor vida. Esto debería ser acuerdo pacífico, pero sin tu presencia aquí y el vacío que dejas al morir, nos angustia hasta asfixiar.
Por favor, abrázame una vez más.
domingo, 25 de agosto de 2013
¿Podemos hablar de dos personas?
Me gustaría llorar. Y no es que pase algo en especial, es que lo pasa todo. Y aunque no sepa realmente qué es ese todo, lo siento como si lo entendiera todo. ¿Puedo llorar? En realidad no estoy mal. Quizás estoy re-mal. Ahora puedo sentirlo como de verdad debe ser. Como si lo escuchara por segunda vez. ¿Por qué? Quizás si lo supiera,... ¿Y ves que no pasa nada? Ay, si esto fuera distinto. Si yo fuera distintamente mejor a lo que ya soy. Dejaría que derramaras ese olor, esa fragancia sobre lo que parecen ser células muertas. Se encuentran aquí. Quizás es el dolor al que ya me había acostumbrado. La soledad de los días sin compañía del sol. Y es que estoy bien, estoy mejor que nunca, ¿pero no crees que te retrasas demasiado? Llevo eternidades caminando sobre el asfalto gris de la memoria, esa que no puede ser retratada, porque todavía no contiene las escenas necesarias. Dame una lámina, un extracto de lo que pienses de mí. Yo podría darlo todo, todo con tal de que pongas tus manos al fuego por esto. Llevo sin rendirme años y quizás algunos meses. Puede que días o semanas. Desde que te vi, desde que me besaste, desde que no me amaste.
domingo, 18 de agosto de 2013
.
Anonymous said: What if I never ever feel pretty or good enough and no one ever falls in love with me? I'm asking this, because I think this all all the time :(
You know what? You’re wrong. Plain and simple you are wrong.
You are good enough. You are pretty. And one day you’ll find your man. I promise you. One day you’ll be so happy sweetheart, he’ll make you the happiest girl alive. Just wait for him okay? Give him the chance to get there to sweep you off your feet. <3
Empiezo a creer que de verdad sí te abortaron
“I want you because there aren’t any good words for who you are. The only ones that come to mind are earnest, sad clichés like ‘amazing’ and ‘magnetic’ and ‘fascinating’ and I don’t want to use them, but on the other hand they are the only words, and cliché or not they are honest words and I’m not sure consulting a thesaurus at this point would be genuine. And it’s not that I want you officially, like I want your last name or your Sunday mornings or your hard shiny promise, I just want to absorb you. I want to know what you know, want to hear your stories, want to filter through them gently and get lost in them, them and the soft hypnosis of your hands in my hair.”
domingo, 11 de agosto de 2013
He estado queriendo amar
Deshacer todo lo que no me has hecho. Armar para desarmar cada palabra que me dijiste, cada mentira que pronunciaste. Ahora me siento en un piso levadizo, flota mientras se marea y da vueltas mientras duerme. No sé qué sentir, por qué no sé qué pensar. Mejor sería no pensar, pero sino pienso, ¿qué otra cosa podría hacer? ¿Quererte? Quizás es muy pronto para quererte o muy temprano para olvidarte. Lo que él me quiere dar, tú no me darás. No importa si lo juraste, tus engaños sobresalieron de tu sonrisa. Tal cual gato enloquecido, me mirabas con verdades, pero escupías falsedades. Ya no te quiero. (Porque te quiero más de lo que debo). Y no debo quererte, por eso te olvido. Y el dolor por tener que hacerlo me revuelve los sentimientos y cómo me gustaría que esto hubiera sido distinto. No es bueno sentirte deseada, porque a fin de cuentas todo lo que vivimos es un delirio, un torbellino que no sabe a dónde dirigirse, y al final, ellos mienten. Desearía estar inundada en mis lágrimas, pero al parecer tengo que ser fuerte. Y pienso eso, y quizás me gustaría ser un roble. Si soplara mis errores encima de este, creo que seguiría en pie. Yo en cambio estoy al fondo, en las catacumbas. Finjo tener miedo, pero en realidad esto es lo que más he deseado. Si ellos me tomaran de la mano y me envolvieran en mantos de tristeza, yo accedería, porque aunque ahora parezco ser feliz, todo me complica la mente y mi corazón no quiere llorar más, así que lo hacen mis ojos. Pero ellos también están hinchados de años de odio personal. Estoy confundida, y estarlo me confunde aún más. Quiero que alguien venga y me solucione la vida. Específicamente hablando. Quiero que venga él, y cumpla lo que él me dijo. O venga él y me asegure que soy la firme excepción, y se quede para morir a mi lado.
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